El amor en tiempos de embarazo no planeado

 Una pregunta que me hacen muchas personas que conocen mi historia, es cómo ha sido la relación con mi esposo, la verdad es que siempre dudo y  al final sólo digo, no ha sido fácil.
Después de pensar mucho en cómo describir mi relación creo que la mejor forma  que he encontrado es decir  que ha sido como visitar el parque de diversiones por primera vez. De inicio, cuando nos enteramos que estaba embarazada,  sentimos la misma adrenalina  que cuando estas apunto de subirte a un juego por primera vez, no sabíamos que esperar y tampoco sabíamos si realmente lo íbamos a disfrutar, pero  decidimos no salirnos de la fila  y  ahí continuamos esperando, fue súper cansado. Hay algunas parejas que  esta espera la pasan con paciencia y ánimo, la verdad es que son muy pocas, la mayoría se la  pasan mirando a la gente caminar y pensando que estarían haciendo de no estar ahí, esperando en esa fila enorme para un juego que ni siquiera saben si les va a gustar, viven preguntándose si es el mejor juego.
Aunque estábamos muy enamorados sin duda  nos identificábamos más con esos que miraban a la gente pasar, no era suficiente nuestra ilusión para sobre llevar esta nueva etapa.
Algunos hombres deciden ir por algo de “comer”  y jamás regresan, es  cuando vemos aún mas larga la fila, es muy difícil esperar sola. Mi pareja continuo conmigo pero no por eso fue más  fácil, hubo un punto en el que los dos estábamos muy cansados, desesperados, ves bajar a otras parejas  y  te asustan, las miras y lo primero que piensas es: “no quiero terminar como ellos”. Comienzan las peleas, el distanciamiento, los reclamos.
 Logramos pasar la fila,  sinceramente estábamos muy asustados, conscientes de que no había vuelta atrás,  siempre seríamos  mamá y papá. Subirnos ha sido  toda una experiencia subidas y bajadas todo el tiempo, nuestra inmadurez, junto con nuestros temperamentos difíciles  y nuestra condición de padres jóvenes nos han llevado a cometer toda clase de errores, teníamos ganas pero no sabíamos de qué, todo vino de golpe, matrimonio, paternidad, independencia, responsabilidad, posponer metas, es toda una lucha no perderte entre tantas aristas,  muchas veces nos perdimos, nos herimos, dijimos esas cosas que juramos jamás decirnos, nos miramos como jamás pensamos hacerlo, nos rompimos muchas veces.
Seguramente todas las parejas atraviesan crisis cuando está por llegar un nuevo miembro, sin embargo nuestro problema era que no lo vimos venir, no estábamos preparados en ningún sentido, lamento mucho darme cuenta que estábamos dentro de tanta confusión que no vivímos muchas etapas como alguna vez soñamos, es quizás el precio  por haber tomado el camino corto.
Han pasado 5 años, de bienvenidas y despedidas,  aprendimos  que estar juntos es un juego de saber cuando ceder,  ha sido un camino muy difícil en el que entendimos que debíamos  buscar ayuda, terapias,  grupos de apoyo,  libros para aprender a conocernos mejor.
Con una gran sonrisa puedo decirte que ahora estamos más fuertes , más plenos, más enamorados y conscientes de quienes somos como individuos y como pareja, yo aprendí a través de muchos errores  que parte de crecer era entender que los cuentos de hadas no existen, que debía dejar de esperar para comenzar a hacer, a proponer, pues el amor se trata de actuar, entendí que mi hada madrina se había jubilado hace tiempo.
Él ha aprendido que hay tiempo para todo y que hoy es el tiempo de ser padres, que debemos  ponernos en los zapatos del otro, que aguantarse NO es una prueba de amor  y que la paciencia y la delicadeza hacen milagros. Se que este no es el final de la historia, aún nos faltan muchas pruebas por superar, muchas decisiones que tomar, sin embargo este tiempo nos ha enseñado a  valorarnos,  a ver claramente quien es el otro y por mi parte, que es un placer soñar y despertar junto al amor de mi vida
La mejor historia de amor la escribimos nosotros, nada esta escrito, no hay un formato, se vale intentarlo una, dos, tres veces  las  que sea necesario, se vale caerse y llorar, se vale decir no,  se vale decidir poner tu amor en tu profesión, sólo por favor recuerda que lo único que no se vale es dejarte de amar, todo puede pasar, todos pueden pasar pero el amor hacia ti debe ser intocable, inamovible, si yo hubiera entendido esto hace tiempo me hubiera evitado muchas heridas, estar perdidamente enamorada de ti  te asegura la felicidad con o  sin alguien, al final somos el ejemplo de nuestros hijos y sí lo que queremos es verlos felices, debemos  comenzar por ser felices nosotras.
Te dejo un link en donde hablan acerca de los límites del amor
 Gracias por leerme, espero leerte pronto.
amor en tiempos de colera
Fuente: humanidadesuccarauca.blogspot.mx

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